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Un espacio para aprender que no es necesario ser una empresa grande para ser una Gran Empresa
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Norberto Taranto, el principal fabricante de juntas de automotor de la Argentina y uno de los más importantes de América Latina visitó los estudios de Radio El Mundo. Como él mismo lo define, empezó con muy poco hace casi 30 años atrás. Hoy es titular de un grupo empresario que además se ha diversificado hacia otros productos, y constituye un modelo a seguir para las Pymes argentinas. Defensor de la mejora continua, dialogó con Nino Fernández y Diego Mastrodicasa para Noavestruz acerca de su historia.

¿Cuál fue la clave para crecer en un país que ofrece tantos inconvenientes para la inversión, dónde las Pymes en general se conforman con sobrevivir?

Yo heredé de mi padre la profesión, él comenzó en una de las primeras fábricas de juntas como empleado. Era balancinero y después fue capataz de balancines.
Comenzó a los 22 años y luego de 10 años se independizó. Con unos compañeros pusieron una fábrica de juntas en Avellaneda, cerca de donde era mi casa.

Y yo era el pibe molesto, el único hijo de los socios que estaba cerca e iba siempre a molestar un poco a la fabrica, entonces me fui formando y comencé a trabajar en la fabrica de mi padre en la parte de ventas. Mientras hacía el secundario, trabajaba en la época de vacaciones. Y así fui formándome en ventas.

En 1980, después de haber intentado sin éxito convencer a mi padre de que ponga una fábrica conmigo, me independicé y puse una fábrica muy cerca de la que tenía mi papá. Mi viejo se quedó siempre con los socios porque consideraba que separarse era defraudarlos, ya que habían sido compañeros de trabajo de toda la vida.

En ese entonces comencé haciendo lo que no hacía mi papá. Ellos hacían juntas para motoniveladoras, grupos electrógenos mientras que yo comencé hacer juntas para el mercado automotor. Nunca tuvimos un cliente común porque hacíamos cosas totalmente distintas.

Cuando comencé en 1980 éramos 5 y el crecimiento fue muy grande. En 1987 ya éramos 150 personas trabajando en tres turnos. En ese año veníamos muy bien y teníamos la posibilidad de aprovechar los beneficios de la promoción industrial y equiparnos con máquinas de ultima generación, por eso abrimos una planta en San Juan, donde actualmente está lo principal de Taranto. Allá tenemos cerca de 400 personas trabajando.

Después, la fabrica que estaba en Avellaneda terminó convirtiéndose en la distribuidora.

En el año 92 se presentó la oportunidad de comprar los activos de Cliper que es donde había comenzado mi papá. Después en el 95 había quebrado también otra fabrica que era Figar, una de las más importantes en ese momento. Compramos también esos activos.

¿En algún momento sintió que estaba arriesgando demasiado para crecer?

Yo comencé con poco, y todo lo que se fue agregando, se fue agregando de ganancia.
Entonces ¿cuál sería el riesgo? Eventualmente, perder algo de lo ganado…
Yo me pienso morir acá, en mi país, entonces…¡voy a perder o ganar plata acá!
A veces nos fue bien, otras mal, pero el balance a través de los años siempre fue positivo.

Lo importante es haber tenido flexibilidad ante los escenarios cambiantes que hubo en nuestro país en los últimos 20 años. Tenemos que ir cambiando a medida que cambia la cosa.

En la presentación yo decía que muchas empresas se conforman con sobrevivir y me parece que es así en la realidad argentina. ¿Crecer es un buena forma de sobrevivir, en definitiva?

Como dicen, en el único lugar que el éxito viene antes del trabajo es en el diccionario. Después es trabajo, trabajo y trabajo.

Y el trabajo debe hacerse a conciencia, buscando la calidad en el producto y en la gestión.

Hoy en día tenemos a disposición muchas herramientas tecnológicas, pero cuando yo empecé mis estadísticas las anotaba en el marco de una puerta, para que no se pierdan y así durante un año. Un día ampliando los albañiles sacaron el marco y perdí las estadísticas de un año. A partir de ahí empecé a anotar en varios lugares…

Esto es apostar al crecimiento pero siempre analizando, pensando formando estrategias, tratando de que la calidad del producto sea, e ir creando una marca una imagen del producto y un producto bueno.
No es todo gestión, también es entender el producto, hacerlo bien y por sobre todas las cosas, cuando uno comienza es importante rodearse de buena gente.


Norberto, hace poco que ha obtenido su título de Licenciado en Comercialización.
¿Como hizo para tomar conciencia de la importancia de la calificación en los principales puestos de la empresa?

Constantemente a mi me pasó que la empresa me fue ganando en su desarrollo a mi desarrollo como empresario o como dueño de la empresa.
Entonces siempre fui corriendo atrás de la empresa porque se me escapaba y yo la tenía que entender y en función de eso siempre me fui capacitando dentro de lo que podía. Yo he tenido solamente un secundario hasta hace poco que me gradué como Licenciado en Comercialización.

Empecé a estudiar en el 2002 y me recibí en diciembre del 2005, hice la carrera en la UADE. Y todo comenzó a partir de que en 1998 asistí a un curso del Programa de desarrollo de directivos de Siderar. Allí vi la necesidad de capacitarse y me tomé el atrevimiento de escribir un protocolo de empresa familiar y poner como condición que para determinados puestos sea requisito contar con un título de grado y no me excluí dentro del tema…

Usted es titular de la Fundación Premio Nacional de Calidad que tuvo su evento anual hace unos días. ¿Cual es la importancia del premio?¿Las Pymes pueden aspirar a presentarse?

En el premio hay tres categorías. Las pequeñas, medianas y las grandes, están muy bien identificadas. Pueden ser productoras de bienes o de servicios.
No tenemos todavía ningún ganador de pequeña, tenemos a dos medianas, una de ellas es Micro.
Lo importante de transitar el camino de presentarse al concurso, es tratar de encuadrar bajo las bases al premio nacional a la calidad. Hay un libro que se vende en cualquier tipo de librería especializada que es la base del premio, y orienta para gestionar con calidad una empresa para lograr la excelencia. El alinearse dentro de eso para poder participar aunque uno no gane el premio hace que la empresa vaya mejorando.
El tema de la mejora y de la mejora continua, más allá del premio es un buen ejercicio.


¿Qué pueden ganar las Pymes con este ejercicio de presentarse?

Perfeccionar su empresa o su emprendimiento y después ser evaluado por profesionales formados por la Fundación. También hay una devolución: los evaluadores visitan la empresa, la analizan, y luego resaltan los aspectos a mejorar y las fortalezas de la empresa.

Nino: ¿Certificar las normas de calidad es una norma indispensable?

No es indispensable, pero sí es un buen ejercicio antes de presentarse a un premio. Aquellas empresas que hayan certificado normas ISO de calidad y de medio ambiente ya tienen más de la mitad del camino recorrido.

El hecho de estar certificado, saber lo que es una instrucción, lo que es un procedimiento, respetarlo, tener un organigrama de la empresa y respetarlo…todo esto contribuye a lograr lo que a las Pymes les resulta muy difícil: abandonar el maradonismo del fundador.

A medida que se certifican normas, es necesario formar gente que conozcan su sector de la empresa tanto como lo conoce el fundador.

El ejercicio de la delegación es uno de los ejercicios más difíciles de aprender.

Nino: Taranto ganó dos veces el premio y las malas lenguas dicen que le dieron la presidencia para que no la ganara una tercera vez…

Alineado bajo el modelo de gestión del Premio Nacional a la Calidad, el tema no es ganarlo una sola vez. Es como un equipo de fútbol, salir campeón cada 5 años es como a nosotros, los de Independiente nos gustaría salir campeones.(Risas…)

En cierta forma es lograr algo a lo que muy poca gente se anima. La segunda vez que lo ganamos nos dimos cuenta de que la primera vez lo habíamos ganamos ahí y en la segunda oportunidad lo ganamos holgados.

Entonces uno ve como enmarcado dentro de este modelo la empresa va mejorando. Para todos los que trabajan en Taranto, que participaron en este desafío es una gran satisfacción.

Norberto, quisiéramos destacar algunas frases que han surgido en esta charla como claves para el crecimiento y la consolidación de una empresa:

– Flexibilidad ante los cambios.
– Saber delegar
– Mejora continua
– Rodearse de buena gente
– Decisión
– Calidad
– Ganas de crecer
– Audacia
– Predisposición a aprender.

Falta una la dirección. Saber hacia dónde se va es más importante que la velocidad.
Si voy más rápido o más despacio siempre voy para el mismo lugar.
Es muy importante la dirección clara y precisa, y saber comunicarla dentro de la empresa.

¿Usted se considera un emprendedor?

Creo que sí, netamente..

¿Y detrás de todas estas claves hay motivaciones que exceden las económicas para llevar a cabo todo esto y llegar hasta donde Ud. ha llegado?

La autosuperación…esa es la clave, superar lo que ya hice, mejorarme, la mejora de la condición de una persona en su faz laboral o empresaria.

¿Como ve la situación económica hoy?

Creo que en cierta forma venimos con un crecimiento que es insostenible a largo plazo. Va a ser natural que vayamos a un crecimiento un poco menor. Pienso que el principal escollo que tenemos es la crisis energética.

Era muy fácil competir en los años 2002-03-04-05. En ese entonces teníamos salarios bajos, hoy ya se nivelaron y considero que estamos en los salarios en el nivel del uno a uno o un poco por arriba. Ahora tenemos que aprender a ser competitivos con salarios altos.

Pienso que la situación es muy positiva para todas las áreas productivas y para muchas áreas de servicios. En líneas generales al país se lo ve pujante.

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Comentarios (0)

  1. Lía Martínez dice:

    ayer visité junto a compañeros de la facultad de sociales de San Juan la planta de Taranto ubicada en el departamento 9 de julio de la provincia de San Juan, sinceramente es un espectáculo ver lo organización y el desempeño de los empleados; es notable que es un grupo altamente capacitado. Felicitaciones!!!

  2. Sole dice:

    Muy buena nota!! Justamente estoy haciendo un trabajo analizando la empresa Taranto y esta nota fue de gran ayuda para el mismo.
    Muchas gracias por darla a conocer.

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