Hay quienes piensan que es necesario cambiar continuamente. Otros, creen que es mejor no hacerlo y otros más… sienten que es imposible Leer más..." />
Un espacio para aprender que no es necesario ser una empresa grande para ser una Gran Empresa
Home » Gestion del Cambio » El significado del cambio

Hay quienes piensan que es necesario cambiar continuamente. Otros, creen que es mejor no hacerlo y otros más… sienten que es imposible cambiar! Sin duda, el cambio es un tema que preocupa a la mayoría de las personas y que no resulta fácil de resolver. Estamos frente a un problema filosófico, con el que la humanidad ha lidiado por más de dos milenios.

Hoy, muchos aseguran que estamos en una era de “cambio constante”, en la que aquello que funcionó en el pasado ya no funciona. Esta visión del cambio continuo tiene sus orígenes en el pensamiento de Heráclito, quien vivió cinco siglos antes de la era cristiana. Con su famosa frase “No podemos bañarnos dos veces en el mismo río” quiso expresar que todo cambia, que todo fluye y que nada permanece estático. Las cosas están siempre en proceso y que el cambio, es la esencia de la realidad.

Cuando consideramos los avances tecnológicos, el permanente ascenso y caída de empresas, la redefinición de los mercados, el proceso natural de la vida misma, etc… no podemos menos que coincidir con este filósofo. Sin embargo, la visión de Heráclito fue desafiada por otros tres pensadores griegos: Parménides, Platón y Aristóteles. Revisar estos contra-argumentos nos permitirá considerar otros aspectos del cambio.

La visión más opuesta a la de Heráclito, fue la de Parménides. Para él, el cambio era simplemente una ilusión. Si fuera una realidad, entonces hasta hablar sinceramente sería imposible: apenas comentáramos algo, eso ya sería otra cosa y estaríamos mintiendo, argumentaba. Según Parménides, el cambio es una contradicción lógica, porque requiere que aquello que es se convierta en algo que no es. Para él, todo lo que “es” está en reposo: la realidad es duradera, única e inmóvil.

En opinión de Parménides, aceptar el cambio constante como una realidad impide liderar hacia un objetivo. Si el cambio fuera constante, sería imposible tener una misión. Para el momento en que las metas, prioridades y medidas de desempeño fueran definidas, el objetivo cambiaría y éstas perderían sentido. En este escenario, la experiencia y el aprendizaje (herramientas esenciales para el desarrollo personal) serían irelevantes.

Para Platón y Aristóteles, el cambio existía pero -a diferencia de Heráclito- no lo consideraban sinónimo de la realidad. Al igual que Parménides, creían que un cambio constante vaciaría de sentido a la vida, angustiaría al hombre, e imposibilitaría todo conocimiento del mundo. Ellos se negaban a creer que las culturas fueran transitorias, o el esfuerzo humano fútil.

Platón propuso la existencia de dos mundos diferentes: uno de cambio y otro -superior- de ideas invariables. En el mundo de cambio, sólo existían opiniones y representaciones efímeras de la verdad. El conocimiento (la aprehensión de aquello que no cambia) era sólo posible en un mundo superior, al que las personas únicamente podían llegar a través de la disciplina moral e intelectual. Para Platón, la búsqueda de esas formas trascendentales e inmutables, dan control sobre el caos y brindan un sentido de misión en la vida. Como esta búsqueda es muy exigente, sólo unos pocos selectos pueden realizarla. Según Platón, estos elegidos deberían decidir por el resto.

Aristóteles también aceptaba que el cambio existe. En su opinión, éste es la manifestación de una imperfección: el hombre necesita cambiar debido a sus carencias. Para cambiar, es necesario que una persona “actualice su potencial”, decía Aristóteles. El, creía en el rol de los ideales para guiar ese cambio: el potencial se actualiza a través de la conducta moral, la razón, la filosofía y la contemplación. Pero, al contrario de Platón, pensaba que todas las persona podían actualizar su potencial, siempre que estuvieran dispuestas a pensar y observar. Para él, la capacidad no existía en un mundo trascendental, sino en el hombre mismo.

¿Cómo pueden ayudarnos estas contrastantes visiones? Pensar que somos impotentes y transformarnos en “rehenes” del cambio sería absurdo. Pensar que el cambio sólo es una ilusión y que la realidad es estática, es igual de inconducente. Las visiones de Platón y Aristóteles nos sugieren que el cambio existe y que, para vivir en armonía con él, debemos enfocarnos en cosas relativamente estables, como nuestros ideales.

La realidad fluye, tal como afirmaba Heráclito, pero este fluir no tiene un significado intrínseco. Nosotros le damos un significado cuando guiamos el cambio -con nuestros valores e ideales- hacia nuestras metas. Y, como afirmaba Aristóteles, esta facultad no está destinada a unos pocos… sino que todos podemos hacerlo

Fuente: club de la efectividad

Si te gustó el artículo y la temática del Blog,  puedes recibir todos los artículos completos en tu buzón de e-mail ingresando tu dirección de correo en la opción de suscripción en la página principal. Tu dirección de e-mail solo se utilizará para mandarte la actualización del blog diariamente. Muchas gracias por acompañarnos.

Si quieres ver más posts de la misma categoría, haz click aqui:


Suscríbete a Nuestro Boletín

Suscríbete a nuestro boletín y únete a nuestros suscriptores.
Si te gustó el artículo y la temática del Blog por favor sería muy interesante para todos que nos dejes tu comentario. Además puedes recibir todos los artículos completos en tu buzón de e-mail

Suscribiendote a nuestro boletín

Comentarios (3)

  1. CESAR dice:

    INTERESANTE CONCEPTO DE IDEAS!

  2. Rous dice:

    Esta idea de cambio, mutacion porque no lo aplican los politicos!!!!!
    que a mi modo de ver es interesante lo de Heráclito

  3. Oswaldo S. G. dice:

    A mi parecer cambios es alguien o algo que se cambia de lugar o un trueque de una cosa por otra: Ejemplo yo cambio mi bolígrafo por un lápiz y notamos que las dos cosas cambiaron de dueño y de lugar, pero siguen siendo bolígrafo y lápiz.
    Normalmente se dice que necesitamos cambiar, me parece que deberíamos decir que necesitamos convertirnos, lo cual nos conlleva a la obediencia y a su vez a la práctica de un mandato divino, en este caso la palabra de Dios (LA BIBLIA), que todo lo que ágamos se lo realice bajo la luz de la palabra de Dios.

    Conclusión:

    Cambio sería irme a otro lugar y seguir siendo el mismo como el bolígrafo y el lápiz.

    Conversión que el bolígrafo se convierta en un desarmador y el lápiz en palillos de dientes
    Como dice la BIBLIA en Hechos capítulo 3 versículo 19 ARREPENTIOS Y CONVERTIOS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.