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La Transformación de la empresa familiar

El sucedido tiene que enseñar al sucesor; el predecesor debería ser el preceptor del heredero. Ambas situaciones son difíciles de encontrar en la empresa familiar. El padre no percibe que el ritmo de aprendizaje del que le siga tiene que ser superior a la tasa de cambio  a las que ahora se enfrenta la organización. En la época del fundador las cosas iban más despacio que ahora y se aprendía con reposo y lentamente; ahora cambia el entorno a tanta velocidad que el binomio predecesor-sucesor tiene que entender el aprendizaje como la única forma de poder sobrevivir.

Le cuesta al padre, fundador del negocio, basar sus enseñanzas en un aprender haciendo, trabajando con otros y no aislando a su hijo en el despacho o en la urna de cristal. El aprendizaje se consigue en la empresa familiar compartiendo experiencias rodando por diferentes áreas y puestos, sin tener miedo a demostrar la ignorancia. El sucesor y el sucedido deben impedir que en este proceso de aprendizaje el grupo humano enferme y cada uno haga relucir su egoísmo. El aprendizaje en el seno de la empresa familiar es el de la gestión y de la negociación. De nada sirve la formación académica si el sucesor no aprende a gestionar y a negociar. Por eso el aprendizaje es una prueba con fuego real ante proveedores, clientes, bancos y trabajadores. El predecesor tiene que diseñar un plan de formación para los sucesores que no sólo les permita conocer el funcionamiento de las áreas de la organización, sino y sobre todo debe potenciar las funciones relacionadas con la alta dirección como son las de trabajar en equipo, resolver conflictos, alcanzar acuerdos, coordinar tareas y planificar estratégicamente. No basta este aprendizaje para el sucesor, pues este tiene que asumir los compromisos y resolver los desafíos concretos de cada día a fin de ganarse la confianza de los trabajadores, clientes y proveedores. El aprendizaje obliga a aprender de los errores y a aceptar las correcciones en público y en privado que le ayuden a madurar para poder ascender al puesto del sucedido. No habrá luna de miel en este aprendizaje sino dificultad y ajustes duros con profundos cambios en el comportamiento.

 

José Javier Rodríguez Alcaide
Director Cátedra PRASA de Empresa Familiar
Universidad de Córdoba 

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Comentarios (0)

  1. […] Venezuela es un país de gente que siente la necesidad de echar para adelante con un negocio propio. Empieza con el ahorro de un abuelo hace unos años, que se propuso a montar un negocio con buenas bases para mantener en el ámbito familiar y que sirviese para sustentar a la familia. A esto se le llama empresa familiar. […]

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