¿Quién tiene el control de tu vida?

¿Tienes margen para tomar tus propias decisiones y actuar en consecuencia? Celébralo, porque es una gran conquista.
Cuando nacemos, los demás toman las decisiones por nosotros. Y, con el paso del tiempo, vamos ganando en autonomía personal: decidimos y hacemos cada vez más cosas por nuestra cuenta, sin depender de otros.
Éste es un logro de los grandes. Más meritorio aun para personas que crecen con limitaciones (físicas o de otro tipo) o en ambientes que no promueven la autonomía.
Por lo general, las personas vamos sumando en autonomía. Y, con ello, alimentamos la confianza en nosotros mismos. Por esa razón es importante disponer de cierto margen para decidir y actuar según nuestras propias convicciones.
Ese margen pocas veces nos lo regalan. Vivimos rodeados de personas que esperan que nos comportemos según sus deseos. Es lo normal. Así son las relaciones humanas.