Dos varas distintas para medir lo mismo

¿Sueles usar dos varas de medir distintas para juzgar lo que haces y juzgar lo que hacen los demás?
Si lo tienes como hábito, obsérvalo. Piensa en cómo puede afectar a tus conclusiones, a tus decisiones y a tus relaciones presentes o futuras.
Verás qué claro queda con un par de ejemplos.
Midiendo la falta de puntualidad
Hoy he llegado tarde. ¿Por qué? He tenido una mañana liadísima, todos los inconvenientes del mundo.
El estúpido de Alberto llega tarde. ¿Por qué? Porque es un engreído. Piensa que se merece que otros pierdan su tiempo esperándolo.
¿Qué está ocurriendo?
Conmigo estoy empleando una vara de medir. Pongo el énfasis en las circunstancias por las que he llegado tarde.
Con Alberto es distinto. Agravado por el hecho de que me cae mal, pongo el énfasis en su forma de ser (la que yo he decidido que tiene).
Pero esto también puedo hacerlo al revés. Vamos a darle la vuelta.