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El problema de la Delegación


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Cómo delegar
8 Sep
2021
Escrito por Juan Carlos Valda

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Delegar significa pasar tareas, competencias para tomar decisiones y responsabilidad para actuar a un colaborador. Una de las metas de delegar las es quitarle trabajo al líder para que gane más tiempo para las “verdaderas” tareas de liderazgo como planeación y estrategia. La otra es fomentar la motivación entre los colaboradores, pues se les da la oportunidad para actuar y decidir independientemente y así pueden desarrollar competencias adicionales.
¿Cómo delegar correctamente?
Reglas básicas
Dar descripción clara de la tarea o meta.
Tomar responsabilidad para la realización y resultado.
Tener las competencias necesarias para tomar decisiones.
Proporcionar los recursos necesarios.
Acordar de cómo revisar el cumplimiento.

Delegación exitosa: crea tu equipo de confianza
25 Ago
2021
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por José María Garrido
El sector Agroalimentario español goza de buena salud. Supone el 8% del PIB nacional y genera más de 2 millones de puestos de trabajo.
La internacionalización ya es una realidad que representa 38.000 millones de € (el 17% de nuestro comercio exterior) y hacen de España el 7º país del mundo en exportaciones agroalimentarias.
Suministra productos muy bien valorados en términos de calidad, su seguridad alimentaria está homologada al máximo nivel, y sus precios son adecuados. Todo ello supone, en la mayoría de las ocasiones, ventajas competitivas reales en los mercados exteriores.

Delegar, confiar, aceptar
6 Jul
2021
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Nacho Fontaneda González – La clave para encontrar tiempo para hacer cosas que te apetece hacer y para las que nunca “tienes” tiempo es dejar de hacer cosas. ¿Cómo voy a hacer eso? ¡Hay que hacerlo! Si hay que hacerlo y no quieres hacerlo tú el truco es delegarlo.
Encontramos un montón de excusas para no delegar, detrás de esas excusas pueden encontrarse otros motivos:
Creemos que lo hacemos muy bien (inconscientemente) y seguro que lo hacen peor. Somos perfeccionistas, perfectos desde nuestro punto de vista.
Tenemos un miedo oculto a que lo puedan hacer mejor que nosotros, lo que puede dañar nuestra autoestima, dependiendo de dónde la tengamos apoyada.
Nos cuesta pedir ayuda, incluso cuando hay personas que nos quieren ayudar.
Adoptamos el papel de víctimas, comentando lo abrumados que estamos, si nos ayudan ya no nos podemos quejar.

El problema de la delegación inversa
28 Jun
2021
Escrito por juancarlos

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por Juan Carlos Valda – Alguna vez, ha vivido una situación similar a la del dibujo o al menos ha sentido que la vivió?. Si la respuesta es afirmativa, no tengo mucho que explicarle sobre qué es la delegación inversa.
Es el proceso por el cual el empresario/gerente no solamente acostumbra a delegar pocas tareas sino que además, comienza a ocuparse de las tareas o las decisiones que corresponden a sus subordinados.
Es muy común que algunos colaboradores vayan a verlo a la oficina o bien lo interrumpan cuando va caminando por la empresa con el argumento de decirle “Jefe, realmente no encuentro la manera de resolver este tema/situación y estoy seguro que con el conocimiento y experiencia suya ya habrá transitado por algo similar. Cómo puedo hacerlo?” o bien “ Necesito que me dé una mano con este trabajo porque realmente no lo comprendo”.
Si cae en la tentación está perdido, pues estas son algunas de las muchas fórmulas que emplean los subordinados para trasladar sus propias tareas o decisiones al jefe, descansar de problemas y hacer que éste sea el que no pueda descansar.

Por qué no nos funciona la delegación?
7 Jun
2021
Escrito por juancarlos

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por Sabina Nawaz – Cuando intentamos delegar un trabajo o cualquier proyecto, o tenemos que hacerlo por “falta de manos” y “tiempo”, corremos el riesgo de que no se haga correctamente o a tiempo. Por lo menos esa puede llegar a ser nuestra impresión. Culpar a los demás es recurrente y fácil, pero ¿tienen los demás la culpa?
Les podemos estar acusando de falta capacitación, de falta de interés, de falta de motivación… les tachamos de ineptos cuando no de una actitud pasiva. ‘Paremos el carro’. Nunca es culpa de ellos, no debemos buscar a un culpable fuera de nosotros mismos, tanto si s trata de una persona válida, incapaz de llevar a cabo nuestra encomienda, como si hemos contratado a alguien cuyo perfil no se ajustaba a lo que necesitábamos. En ambos casos, la responsabilidad, y por ende, la culpa sólo son nuestras, no de nuestro colaborador o compañero.
Si decidimos intervenir en medio del proceso porque no estamos satisfechos de cómo lo está ejecutando, nunca sabremos si hubiera servido o no, si hubiera asumido totalmente su responsabilidad o no, y, además, estamos dando al traste con las esperanzas de contar con un colaborador muy válido en el futuro.