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Liderazgo


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Richard Branson: ¿Quiere una empresa exitosa? Olvide el ‘yo’ y trabaje en el ‘nosotros’
10 Ene
2020
Escrito por Juan Carlos Valda

Richard Branson: ¿Quiere una empresa exitosa? Olvide el ‘yo’ y trabaje en el ‘nosotros’ »

¿Qué tipo de consejo puede ofrecer a los ejecutivos para que puedan cobrar conciencia de sus propias limitaciones y crear un mejor ambiente laboral para sus empleados? ¿Qué se puede hacer para retener a los buenos empleados?
– Ángela Jegou
El éxito en los negocios tiene todo que ver con las personas. Tu equipo es tu mayor ventaja competitiva, sin importar tu giro comercial, y por eso es tan importante que los líderes de las empresas cuiden a su gente.
La capacidad de motivar e inspirar es una habilidad crucial que todos los líderes de hoy deberían luchar por lograr: debes ser muy eficaz al halagar al personal y sacar lo mejor de cada uno de sus miembros. Tal como yo lo veo, los empleados son como flores: si los riegas y les das suficiente sol, florecen. Si halagas a las personas y les das oportunidades, florecen.
También buscamos motivar a los miembros del personal y mantenerlos involucrados de manera constante, proporcionándoles oficinas bien diseñadas y respetuosas con el ambiente, que ofrezcan mucha luz natural, dándoles tareas estimulantes para trabajar y garantizando un buen cuidado de su salud y bienestar. Sabemos que un empleado feliz y saludable es exitoso, y un empleado exitoso crea una empresa exitosa.
Aún más importante que lo anterior es que los líderes de las empresas deben saber escuchar. Tu oficina en el piso más alto puede ofrecerte una vista espectacular, pero si no sales de ella regularmente, no tendrás un entendimiento adecuado de lo que sucede en tu compañía.

Qué habilidades permanecen y cuáles deberán aprender los nuevos líderes digitales
4 Ene
2020
Escrito por Juan Carlos Valda

Qué habilidades permanecen y cuáles deberán aprender los nuevos líderes digitales »

El impacto de la tecnologí­a en las organizaciones de cualquier tamaño y sector es infinito. Para 2020, el 30% de los ingresos de la industria provendrán de nuevos modelos de negocio, según relevó ManpowerGroup Argentina.
En su más reciente reporte, «De lí­deres tradicionales a lí­deres digitales», la compañí­a experta en talento asegura que es necesario que esa transformación sea rápida, en el caso de que las empresas quieran aprovechar las oportunidades que traerá ese cambio.
Las organizaciones que asumen este desafí­o son hasta 26% más rentables que sus competidores, y mejoran hasta 12% su valoración de mercado. Entonces, la velocidad con la que se realizan las modificaciones para adoptar este nuevo esquema de negocios, puede significar el éxito o el fracaso.
Implantar una transformación semejante implica que las entidades deben crear unacultura de innovación, de apertura al cambio, y con la posibilidad para tomar riesgos calculados. Es decir, tienen que estar preparadas para cometer errores y corregirlos sobre la marcha para seguir avanzando.
A la vez, los directivos deben estar listos para liderar los nuevos equipos de trabajo. Y a la vez comprender que se tratará de un proceso contí­nuo, y no un proyecto con un inicio y un final.
Según ManpowerGroup, el cambio tiene que comenzar en los niveles superiores. Sin embargo, incluso las organizaciones que están a la cabeza manifiestan que tanto su proyección de liderazgo como sus lí­deres existentes aún no están preparados para afrontar por completo los desafí­os de la transformación digital.

Todo lo que he aprendido sobre liderazgo y nunca me atreví a contar
23 Dic
2019
Escrito por juancarlos

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Por Iván Fanego (@fanego)
A mediados de 2010 una persona de mi equipo, algo más joven que yo, me pedía perdón entre lágrimas por llegar tarde otra vez. Impasible, recordaba con cierta satisfacción cómo hacía unos pocos meses había hecho llorar a un becario por no terminar un informe con un nivel de calidad mínimo.
Ahí estaba yo, con 28 años. Hacía unos cuantos meses era un “pringui” y ahora tenía gente que dependía de mí. Ya era jefe y podía sentir el poder. Entre risas le contaba a mis colegas cómo un par de becarios habían llorado por mis formas. “La gente es muy blanda”, les decía.
¿Por qué un tipo tan majo como yo (eso dice mi madre) se había vuelto un imbécil tan rápidamente? Cada uno debe comprender sus motivos. En mi caso, era por inseguridad. Hasta 2010 la mayor parte del trabajo que había desempeñado era en becas y puestos “de entrada muy junior” (eufemismo de “el último mono”) y en cuanto me tocó cierto nivel de responsabilidad (clientes, proyectos, equipo) supongo que empecé a sentirme como un impostor.
Como no era capaz de admitir esa inseguridad, elegí la actitud clásica de “ey chavalada, soy la leche y tenéis que respetarme”. Confundí el respeto con el miedo y para cubrir mi inseguridad me volví más chulo y cortante. Y lo conseguí. Es fácil volverte imbécil. Pero no eres un líder, ni un compañero ni nada. Eres un jefe. Y uno de los malos, como la mayoría.
Por suerte, ese período de imbecilidad fue corto, lo bastante para que sólo yo y unos pocos (los que lo sufrieron) se dieran cuenta. Un par de conflictos más y una charla con gente más sabia que yo me hizo darme cuenta de que ese camino no llevaba a ningún lado.

La gestión de la incertidumbre. El desafío del liderazgo en contextos inestables
11 Dic
2019
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Marcelo Manucci
Definir el presente y diseñar el futuro en las organizaciones, implica un intrincado proceso en el que se entrecruzan la percepción individual, el diálogo estratégico y la construcción colectiva de significados. La definición del presente determina la visión del futuro y viceversa. La visión de futuro determina la percepción del presente. Es imposible pensar el presente desligado del futuro e imaginar un desarrollo en el tiempo sin tener en cuenta la situación presente desde la cual se está definiendo. Así planteado, el presente y el futuro son procesos simultáneos de creación de realidades; una unidad de acción desde la cual las organizaciones diseñan sus intervenciones en la sociedad.
El objetivo de este trabajo parte de la siguiente pregunta ¿cómo gestionar la incertidumbre para obtener resultados? Parece en principio una paradoja, administrar lo que en principio no existe, prever lo ausente. De todas maneras, esta paradoja está presente en cada decisión, desde la más pequeña hasta la más significativa; todas tienen un impacto en el liderazgo y en las posibilidades de desarrollo de la organización.
En muchos casos esta incertidumbre se ahoga en viejos paradigmas estratégicos basados en simplicidad y linealidad. La estructura de estos modelos no puede dar cuenta de la complejidad de las relaciones. Los significados emergentes del proceso de interacción entre la organización y sus públicos se pierden bajo una estructura rígida y determinista. Margaret Wheatley, sostiene que en las organizaciones competitivas existe una interconexión dinámica de tres esferas: “identidad, información y relaciones”. Sobre estas últimas señala que “representan la red neural de la organización y constituyen su capacidad de participación, integración e interconexión.”

Richard Branson: Tu prioridad número uno son los colaboradores
2 Dic
2019
Escrito por Juan Carlos Valda

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¿Cuál sería tu consejo para quienes dudan en adoptar una cultura de negocio que le dé prioridad a la gente debido a preocupaciones respecto de una falta de resultados inmediatos en el balance final? – Laurie McGee
Esa es una pregunta excelente, Laurie, y una que muchos líderes de negocios me hacen. Siempre respondo de la misma manera: la clave para tener éxito en los negocios es la gente, la gente, la gente. Debería ser obvio que si cuidas a tus empleados, entonces tus clientes –y tu balance final– también se verán recompensados.
Una fuerza de trabajo saludable y feliz es una fuerza de trabajo motivada. Y una fuerza de trabajo motivada con un propósito claro no solo entrega resultados, sino que también innova continuamente y atraviesa los límites de lo posible.
Las personas no son recursos; son agentes de cambio, así que ayudarlas a alcanzar su mayor potencial naturalmente tiene un impacto positivo en el balance final. Si los tratas como los adultos capaces que son, tus empleados tomarán decisiones de adultos capacitados que beneficien a tu negocio.