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TRABAJO: PERSONAS FACILITADORAS Y PERSONAS “COMPLICADORAS”
2 Abr
2020
Escrito por juancarlos

TRABAJO: PERSONAS FACILITADORAS Y PERSONAS “COMPLICADORAS” »

por Daniel Colombo
¿Qué hacemos con Fernando, que siempre complica las cosas?
¿Y con Virginia, que no puede tolerar a Fernando por sus actitudes?
Este diálogo imaginario entre líderes de equipos se reproduce miles de veces cada día en cientos de empresas alrededor del mundo.
El entorno del trabajo es un mundo en sí mismo donde conviven todo tipo de estilos, personalidades y temperamentos. Sin embargo, hay dos rasgos que sobresalen de todos los demás: las personas que facilitan las cosas, y aquellos que son “complicadores” por naturaleza.
La diferencia entre uno y otro se puede medir en términos de resultados, energía puesta en juego y, sobre todo, la actitud y disposición para el hacer cotidiano.
En el primer caso, en los equipos siempre hay gente facilitadora; aquella que acerca ideas, es predispuesta, hace aportes de valor y tiene una mirada positiva y superadora de los problemas.
En cambio, del lado del campo de juego de los “complicadores”, suelen ser personas con una inestabilidad emocional muy evidente, cuestionadoras hasta del pelo al huevo, con baja energía y capaces de aniquilar con sus enredos mentales al más positivo de los mortales. No tiene que ver necesariamente con falta de profesionalismo, sino más bien con una actitud frente a la vida que la trasladan al trabajo.

12 tipos de personajes improductivos en la organización.
31 Mar
2020
Escrito por juancarlos

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por Rubén Alzola.
Durante tu vida laboral te vas a encontrar con estos personajes en repetidas ocasiones. Algunos resultan más tóxicos que improductivos. En cualquier caso un ambiente tóxico es el caldo de cultivo ideal para la total ineficiencia laboral.Personajes improductivos (I): el pesado, el listillo, el inseguro y el quejica
Conocerlos es la base para vencerlos:
1. El pesado o brasas
El pesado tiene la rara habilidad de pillarte siempre en el peor momento. No suele aparecer en la máquina de café o cuando tienes un rato libre, no. Cuando más liado estés, aparecerá el pesado.
Si es de género masculino te hablará de la increíble juerga que se corrió el pasado fin de semana con sus amigotes, si es de género femenino te recomendará un balneario en la costa cuyo circuito, que incluye chocolaterapia, está tirado de precio y es un sueño hecho realidad. Curiosamente el pesado es un ser estacional, así que sus conversaciones irán de novias, bodas, pisos, niños, divorcios, etc. en función de la etapa vital por la que atraviese.
Partiendo de la base de que todas estas cosas te importan un comino, debes diseñar estrategias de huida con anticipación. Si además, el pesado es un superior jerárquico debes tener en cuenta que la socorrida táctica de “poner pies en polvorosa” va a tener excesiva visibilidad. Yo tengo grabada una autollamada al móvil, con voz grabada y todo, para este tipo de situaciones.

El poder en las organizaciones. Enfoques principales. 
27 Mar
2020
Escrito por juancarlos

El poder en las organizaciones. Enfoques principales.  »

Por Alexis Codina. 
“La palabra “poder” es tabú. Todos tratan de eludirla. Por eso, existe una confusión enorme alrededor del poder y la dirección, esto es nocivo porque, para una dirección efectiva, hay que tener poder y saber usarlo. La dinámica del poder es un componente necesario e importante del proceso gerencial” – Kotter.El “poder” es un concepto atractivo, o repudiable, según los métodos que se utilicen para obtenerlo y los propósitos para los que se utilicen. Rosabeth Moss Kanter dice:
“Desafortunadamente, para muchas personas, poder es una palabra por la que sienten aversión- es más fácil hablar de dinero, inclusive de sexo, que sobre el poder-, la asocian con el dominio y manipulación de los subordinados por los jefes, con formas primitivas de ejercicio del liderazgo. Esta es una forma estrecha de ver el poder, que no necesariamente está asociado con la agresión, la fuerza bruta, la manipulación o el engaño. También puede verse como señal de eficiencia personal, como habilidad para movilizar recursos, para reconocer y estimular a la gente”.
El “poder” evoca la posibilidad de ejercer influencia sobre alguien para obtener algo. Si se tiene en cuenta que, la definición más convencional de lo que es dirigir, es “obtener resultados a través de otros”, se comprende la atención que le prestan los especialistas del “management”. Lo reconoció Mintzberg a inicios de lo ochenta, cuando expresó “Actualmente todo el mundo parece estar investigando cuestiones relacionadas con el poder en el seno de las organizaciones. Se ha convertido en un tema respetable”.
Whetten y Cameron en su texto “Developing Management Skills”, utilizado en programas de MBA de universidades norteamericanas y canadienses, lo consideran entre las habilidades interpersonales principales que deben desarrollar los que dirigen, le llaman “Ganar poder e influencia”. Robbins y Gordon, autores de dos de los textos de “Comportamiento Organizacional”, más difundidos en América Latina le dedican sendos capítulos. Mintzberg, un “tratado” de cientos de páginas.

¿Son las personas el corazón de tu pyme?
26 Mar
2020
Escrito por juancarlos

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por Eduardo Press
Se dice que las personas son el centro de una empresa, pero, en la práctica, aún queda camino por recorrer. Una reflexión para entender el sentido del trabajo y generar espacios que promuevan la participación de los colaboradores.
Las personas trabajamos. Hay trabajos complejos y sencillos, públicos y privados, conocidos y anónimos, de más esfuerzo y de menos esfuerzo, algunos lo hacemos desde muy jóvenes, otros desde más grandes, hasta cierta edad, otros toda la vida.
Los seres humanos mostramos capacidad transformadora del mundo que nos rodea, a veces para bien, a veces para mal. Esa capacidad transformadora la podemos llamar trabajo. Es decir que, cuando estamos trabajando, estamos generando algún tipo de transformación en el mundo, por pequeña que sea.
Esta capacidad transformadora con la que crecemos nos puede hacer pensar que es nuestro destino “hacer cosas” y, por lo tanto, las “cosas son así” y no hay que darles más vueltas al asunto. Pero cuántas veces reflexionamos y nos preguntamos ¿para qué hacemos lo que hacemos?, ¿cuál es el sentido de nuestro trabajo? ¿aportamos algo con lo que hacemos? ¿agregamos valor?
La sabiduría y el conocimiento de la gente son el principal activo de una empresa.

LOS PELIGROS DEL “TECNOESTRÉS”
18 Mar
2020
Escrito por Juan Carlos Valda

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Caroline Rook y ManfredF.R. Kets de Vries en INSEAD Knowledge del pasado 27 de mayo plantean que la mayor parte de las personas estamos tan conectados digitalmente que en realidad nos encontramos desconectados completamente.
Padecemos tecnoestrés que es la incapacidad de gestionar el mundo digital de una forma sana. La tecnología digital se supone que nos hace más productivos, y lo ha conseguido en cierta forma, pero estos beneficios se han alcanzado con unos costes.
La presión combinada de una presencia virtual constante y del bombardeo de la información continua tienen consecuencias negativas para nuestra salud. Además de generar una potencial carga extra de trabajo puede contribuir a crear sentimientos de ansiedad, frustración, insatisfacción laboral, bajo desempeño en el trabajo, absentismo y problemas de retención del talento. Burnout y problemas de salud mental incluyendo la adicción digital se encuentran siempre acechando.
Cuando Rescue Time realizó una encuesta sobre el uso de la tecnología digital en el trabajo sólo el 10% de los encuestados manifestaban que sentían que tenían el control sobre cómo empleaban sus días. Los datos de más de 50.000 usuarios de Rescue Time mostraban que las personas sólo disponían de 1 hora y 12 minutos al día para sentirse libres de las herramientas digitales. El estudio encontró, también, que exclusivamente el 20% tenían una estrategia establecida para gestionar sus correos.