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Calidad de Vida


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Me quedo aquí
22 Oct
2018
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Merce Roura – Me quedo con los que se olvidan de odiar y de reprochar las faltas… Con los que nunca harán vudú ni se pasarán media vida quejándose de otros mientras ellos hacen lo mismo.
Me quedo con los tristes que se convierten en dueños de su tristeza y la miran a los ojos cada madrugada. Con los locos que han llegado a creerse que se puede saltar y la red se dibuja… Con los que se ensucian y se arrugan la ropa. Los que caminan sin saber a veces a dónde pero no dejan el camino…
Me quedo con los que ya saben que no saben nada.
Con los que se han dado cuenta de que no se puede escapar porque tu miedo siempre te persigue…. Hasta que no lo abrazas.
Me quedo con los que nunca se hacen viejos. Con los que siempre intentan ponerse en piel ajena aunque, a veces, eso les arañe la propia piel… Me quedo con los que hacen el ridículo por lo que aman y con los que se ríen de su cara de susto.
Me quedo con todas la tardes de lluvia mirando por la ventana y soñando un sol que luego cuando sale abrasa y a veces espanta. Porque lo deseado siempre parece más hermoso que lo que ya están contigo. 

5 Razones para empezar por lo más difícil
21 Oct
2018
Escrito por Juan Carlos Valda

5 Razones para empezar por lo más difícil »

¿Ordenas lo que tienes que hacer a lo largo del día? ¿Sueles empezar por lo más difícil o por lo más fácil, para asegurarte una ganancia rápida?
Te comentaré, según mi experiencia, porqué es buena idea comenzar por lo que más trabajo te cuesta.
Si prefieres la versión en vídeo, aquí la tienes.
En realidad, esto de empezar por lo más duro no es una idea que salga de mí. Te sonará que lo recomiendan personas más importantes.
Partamos de que establecer prioridades es necesario.
El día tiene 24 horas y eres tú quién decide lo que cabe en ellas y lo que se queda fuera. Si no lo haces, otros decidirán sobre tu tiempo.
Por otra parte, cuando tú decides lo que vas a hacer y lo ordenas (en una lista o en tu cabeza), le haces un favor a tu salud, ya que te ahorras el estrés que surja de esas tareas que te gustaría hacer, pero pueden esperar a otro momento.
Y, ya que tienes los asuntos del día ordenados, la sugerencia es que empieces por el hueso más duro de roer.

Las 7 maneras de convertir un día malo en uno muy bueno
20 Oct
2018
Escrito por Juan Carlos Valda

Las 7 maneras de convertir un día malo en uno muy bueno »

Todos tenemos malos días, eso es perfectamente lógico y normal y hace parte de la vida personal, del trato con los compañeros o porque tuvo un desacuerdo con un familiar. Eso le pone como ‘picantico’ a nuestra rutina.
Pero no se puede convertir en un viejo y mal hábito, en primer lugar porque eso alejará a las personas que están a su alrededor.
No puede ser como aquellos amargados que viven peleando por todo. De hecho, un reciente estudio publicado por la revista indexada Cognitive Science reveló que hay gente que ama tanto las discusiones y peleas que descalifican hasta sus propios argumentos cuando les dicen que pertenecen a alguien más.
Un experimento tomó un grupo de 237 voluntarios, entre hombres y mujeres, y después de presentarles una serie de acertijos donde había, no una sino varias respuestas correctas, les pedían escoger una de ellas. Luego, a los mismos participantes les presentaban sus propias respuestas para pedirles que analizaran si eran correctas o incorrectas, pero con un truco: les decían que eran respuestas de alguien más.
Aunque el 58% de los voluntarios reconocieron el truco, el resto no se dio cuenta: creyeron como ajenos sus propios argumentos y los descalificaron, es decir, pelearon hasta con sus propias respuestas.
Esa actitud conflictiva nos lleva a tener muchos más malos días que el resto. Y eso no puede ocurrir, usted tiene que lidiar con esa mala vibra. Debe aprender a transformar el mal día que tuvo para convertirlo en uno muy bueno, dice la especialista Gwen Moran, en un artículo publicado por el portal de la revista FastCompany.com.

Lo primero para lograr algo grande
19 Oct
2018
Escrito por Juan Carlos Valda

Lo primero para lograr algo grande »

Por Francisco Alcaide Hernández – Si quieres lograr algo grande, algo imposible, algo no razonable… lo primero de todo es estar dispuesto a expandir tu mente, a ensanchar tu realidad. Tu realidad es la realidad de tus creencias, y las creencias muchas veces tienen límites.
A menudo, lo que nos impide avanzar en la vida no es lo que desconocemos, sino lo que creemos que sabemos y es falso. A veces el gran reto es aprender a No hacer lo que nos han enseñado a hacer.
Las 2 creencias más peligrosas son: ‘Es imposible’ y ‘No se puede’, porque el cerebro inmediatamente desactiva la búsqueda de soluciones. Nadie dedica tiempo, esfuerzo y energía a lo que cree que ‘Es imposible’ o ‘No se puede’.
Hoy quiero compartir una historia de un conocido personaje que relata en uno de sus libros; es una historia que me acompaña siempre, porque todo lo que es el mundo del desarrollo personal parte de esta idea. Si esta idea no se tiene clara, todo lo demás sobra.
La historia dice así.
«Dos de los cuentos clásicos más profundos que mi padre me hizo leer fueron los de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo. Las dos historias comparten el viaje a diferentes realidades.

El efecto dominó
17 Oct
2018
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Merce Roura – Hay que poner límites. Hay que de marcar unas líneas para decidir qué quieres en tu vida y qué no. Asomarse a la ventana de tus asuntos pendientes y escoger uno y sacarle el polvo… Hay que acortar la cola de espera para tomar decisiones en tu vida y borrar… Quitarte de encima lo que sobra y lo que ya no pinta nada. Tirar los vestidos que disimulan lo que no te atreves a afrontar y sentirse libre de hacer mucho el rídiculo para descubrir a los cinco minutos que el ridículo no existe… Que sólo estaba en tu mente.
Hay que dejar un vacío para llenarlo con lo nuevo y soltar lo que pesa, lo que araña, lo que te aleja de estar contigo, sea lo que sea… Mineral, animal o bestia parda. Tenga la cara de un amigo o la de anciano sabio… Sea cómodo o tristemente conocido… Si te aprieta, desabrocha. Si te ahoga, afloja… Si te habla mal, cierra la puerta y apártate.
Buscar lo que te asusta y zarandea pero que sabes que te libera y lanzarse a ello sin pensar.
Hay que dejar de pensar un poco y sentir mucho más.

Cuatro veces en las que NO debes disculparte (incluso cuando sea tu culpa)
16 Oct
2018
Escrito por Juan Carlos Valda

Cuatro veces en las que NO debes disculparte (incluso cuando sea tu culpa) »

Por Judith Humphrey – “Perdón por molestarte.”
“Hola, perdón por llegar tarde.”
“¡¡¡Perdón!!!”
No es de extrañar que la gente siempre se disculpe. “Perdón” es una de las primeras palabras que aprendemos cuando somos niños, y sigue estando martillado en nosotros como adultos.
En estos días, los líderes están siendo entrenados para ser sensibles, empáticos y preocuparse por los sentimientos de los demás, todos atributos valiosos e importantes que un gran jefe (o cualquier persona con una pizca de inteligencia emocional) debe poseer. Así que con la mejor de las intenciones nos desviamos de nuestro camino para ser amables y colegiales, y terminar exagerando los mea culpas.
El riesgo de decir “perdón” demasiado es que las disculpas pueden socavar la confianza en ti de los demás. A menudo es el equivalente verbal a la cara de un perrito callejero, ojos abatidos o hombros encorvados. ¿Por qué desanimarte?
Aquí tienes cuatro ocasiones en las que puedes asumir la responsabilidad y tomar medidas sin tener que estar tan arrepentido.