Un espacio para aprender que no es necesario ser una empresa grande para ser una Gran Empresa

Empresas Familiares


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Dirigir la empresa a cuatro manos
16 Jul
2019
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por  Barbara Hollander – La gestión compartida es un camino difícil pero puede ser de gran éxito si hay acuerdo sobre la distribución de papeles y las áreas de responsabilidad.
A medida que las empresas entran en la segunda generación, surge una cuestión crucial: ¿Podrán los hermanos, todos ellos ambiciosos y altamente comprometidos con la empresa, compartir realmente el poder o, por el contrario, la persistente competitividad, rivalidad y celos los separará irremediablemente?
En la segunda generación normalmente aumenta el potencial de conflicto ya que hermanas y hermanos se hallan en situación de igualdad para hacerse cargo del negocio. Esto tiene sus raíces en la profunda necesidad de obtener la aprobación de los padres y que comienza en la más tierna infancia. Las antiguas batallas para obtener el mayor pedazo de pastel pueden aparecer más tarde en la empresa en forma de resentimientos sobre cómo se distribuyen los activos o sobre quién ostenta qué título.
Alternativa al modelo tradicional
El modelo tradicional para definir el éxito es “el ganador se lo lleva todo”; los padres nombran a uno de sus descendientes, normalmente el hijo mayor, cabeza de la empresa y los demás ocupan posiciones subordinadas. Entonces, a medida que el fundador se va retirando del negocio, los hermanos deben ir definiendo por sí mismos sus roles y responsabilidades.
La dirección compartida por hermanos es posible, pero sólo si existe una preparación, tanto del padre como de los hijos, mejor que la habitual en la mayoría de los casos. La co-dirección tiene también sus detractores, que mantienen que debe haber un líder único y que la autoridad compartida es poco eficiente cuando no inoperante.

La sociedad de hermanos: Destino, suerte, reto o problema
11 Jul
2019
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Ernesto G. Niethardt – Pasar exitosamente de la generación del fundador, donde hay un solo mando y propietario, a la siguiente generación, con una propiedad y mando compartido, constituye no sólo un reto empresarial, sino también un desafío humano y familiar. Muchas empresas donde los hermanos se ven obligados a compartir la propiedad, gestión y poder terminan mal. A veces esto se debe a que se sienten atrapados por lazos emocionales y económicos en una situación que no tienen más remedio que aceptar.
A veces se encuentran casos donde la convivencia de los hermanos se hace imposible debido a que no existe un sueño compartido, no existe ningún tipo de liderazgo y la toma de decisiones se hace cada vez más difícil. La ilusión, el entusiasmo y el compromiso no existen y falta la confianza.
Sin embargo también existen muchas empresas familiares donde los hermanos, ya sea por herencia o por propia iniciativa, comparten en armonía un proyecto empresarial común. En estos casos siempre suele ponerse de manifiesto la existencia de la confianza, el cariño, la comprensión, el compromiso, la solidaridad, la generosidad y la tolerancia, tanto para celebrar los éxitos como para perdonar los errores.
Existen algunos factores que contribuyen al éxito de este tipo de empresas, que cuando no existen, muchas veces las llevan al fracaso. Entre ellos podemos mencionar:

6 claves para sumar los hijos a la pyme familiar
8 Jul
2019
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Martín Quirós
Consejos prácticos para saber qué hacer y qué no hacer cuando un hijo o una hija empieza a trabajar en la empresa
Por más que los especialistas en empresas familiares sugieran que los hijos tendrían que desarrollar una experiencia de trabajo afuera antes de ingresar a la empresa, esto no es lo más común. En la mayoría de los casos, el ingreso es una respuesta ante alguna dificultad del hijo o bien es algo que se va dando naturalmente al ir quedándose cada vez más tiempo en el negocio.
Las situaciones más frecuentes por las que un hijo empieza a trabajar en la empresa son:
Abandona los estudios y se le exige trabajar (en la empresa).
Trabaja en la empresa mientras estudia, hasta que en algún momento se encuentra trabajando full time.
Empieza a trabajar luego de terminar la universidad.
Se queda sin trabajo y se le ofrece ingresar para aliviar el trance.
Trabaja fuera de la empresa y se le ofrece ingresar para continuar el negocio familiar.

Empresa familiar: cómo integrar a las nuevas generaciones
24 Jun
2019
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Jorge O. Hambra
Preparar el camino para que los jóvenes se integren requiere de una reflexión estratégica tanto de la empresa como de la familia que la gestiona.
El ingreso de las nuevas generaciones al negocio familiar tiene una doble lectura: por un lado, puede ser un aporte invalorable de energía, profesionalidad y posibilidades de expansión. Y, por otro, la fuente de feroces luchas de poder por instalar nuevas visiones o para obtener y/o perpetuar privilegios.Dialogar sin enfrentarse es la clave para sinergizar los métodos de gestión pasados y actuales con las propuestas de los más jóvenes.
Ya sea de una manera u otra, el traspaso generacional siempre tiene la estructura de una crisis. Es en este sentido que, el ingreso de las nuevas generaciones, no es algo que se “decida” al momento del ingreso efectivo sino mucho antes.
Por esta razón, preparar el camino para que los jóvenes se integren requiere de una reflexión estratégica tanto de la empresa como de la familia que la gestiona.

La baldosa: una fórmula para delegar en los hijos
20 Jun
2019
Escrito por Juan Carlos Valda

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Por Martín Quirós
De qué se trata esta metodología probada que permite que los hijos vayan sumando responsabilidades, sin poner en riesgo el negocio familiar.
Para que un hijo entrene su capacidad empresaria hay que concederle un casillero, con la precaución de que ninguna movida que haga perjudique el juego. De todo ese mosaico de funciones que es la empresa hay que darle una baldosa para que pueda actuar y probar sus decisiones. Aunque continúe con las mismas tareas que venía realizando es necesario que pueda ensayar en este nuevo espacio sus propias ideas con total autonomía. Tiene que ser una baldosa acotada y con carácter provisorio.
¿Qué se busca al darles esa baldosa?