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Delegar no es solamente repartir tareas
31 Ene
2022
Escrito por juancarlos

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por Juan Carlos Valda – Guillermo, además de un gran amigo personal, es un empresario como muchos de los que existen en nuestro país. Hace más de 30 años tuvo que hacerse cargo de la conducción del negocio familiar a partir del fallecimiento prematuro de su padre.
Desde el primer día se puso la empresa “al hombro” y trató por todos los medios de continuar la línea de trabajo del fundador alineándose con la imagen del empresario de los comienzos de los 90´s: el superhéroe que todo lo podía y que tenía la solución para todos los problemas.
Cuando entró a la confitería donde nos habíamos citado se podía ver, más allá de sus casi 60 años, el porte de quien está acostumbrado a ser protagonista y a brindar, con su actitud, seguridad a todos los que lo rodean.
Hacía más de 4 años que no nos veíamos por lo que el reencuentro fue muy emotivo, nos sentamos y recién en ese momento pude apreciar que su mirada no tenia la vivacidad que lo caracterizaba. Se lo notaba cansado, como si llevase una carga que era excesiva para su edad y se mostraba agobiado por momentos.
“Te preguntarás por qué te llamé luego de estos años de no vernos, ¿verdad?”, Guillermo siempre fue de ir directo al punto.
En los últimos 35 años he hecho todo por la empresa, la he priorizado por sobre mi familia y mis deseos personales. Me he dado cuenta que no he vivido situaciones que debí vivir, mi esposa fue madre y padre de mis hijos. Hoy me doy cuenta que no soy el Superman que siempre creí. Todo lo que hemos vivido en los últimos 2 años con la pandemia me ha hecho dar cuenta que soy más Clark Kent (un hombre) que un superhéroe.

¡¡¡ Muy felices fiestas !!!
24 Dic
2021
Escrito por Juan Carlos Valda

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Queridas amigas y amigos de Grandes Pymes
Faltan días, horas casi para terminar el 2021 y normalmente nos acercamos a ese momento del año en que solemos aplicar criterios contables a nuestras vidas. Es decir, buscamos “cerrar” nuestro balance. 
Tratamos de recordar lo bueno (es decir aquello que nos quedó del año, aquellas “ganancias” que tenemos de nuestro lado) y de tener presente lo malo (lo que no querríamos que se vuelva a repetir).  Pensamos en qué cosas tenemos hoy que no teníamos antes (nuestros activos) y que deudas hemos sumado en el camino (nuestros pasivos). Pero como en toda contabilidad, sólo reflejamos únicamente aquello que puede traducirse a números (no hay todavía rubros en el balance para los intangibles más que para las marcas) y tampoco se suelen reflejar en ese documento las deudas con nosotros mismos, que además estoy convencido son las más importantes y las que más nos aquejan.
Cuando nos endeudamos con terceros (proveedores, bancos, etc.) solemos hacer un análisis minucioso de cuánto dinero vamos a tomar, a que tasa de interés, durante cuánto tiempo, y fundamentalmente si vamos a generar los recursos para poder cancelar las cuotas sin problemas, verdad?.

Profesionalizar la pyme: ¿un medio o un fin?
19 Jul
2021
Escrito por juancarlos

Profesionalizar la pyme: ¿un medio o un fin? »

por Juan Carlos Valda
Cuando pienso en el perfil de mis clientes creo que podría reflejarlos del siguiente modo: empresarios de empresas pequeñas o medianas que están transitando una etapa bastante particular: suelen ser personas que están en sus cincuenta y tantos años y tienen una historia de entrega y dedicación total a su negocio desde que lo comenzaron.
Habitualmente abordan la primera charla haciendo alusión a que ya están cansados del ritmo de trabajo que les demanda la empresa, que ya no sienten la misma pasión que antes para ser el primero en llegar y el último en irse, que no saben cómo hacer para que sus colaboradores asuman sus responsabilidades plenamente y cómo lograr que se sientan identificados con lo que hacen.
También me aclaran – casi con culpa – que consideran haber llegado a un momento en sus vidas que creen que merecen tener un poco de tiempo para darse algunos gustos como pasear, disfrutar de sus nietos o incluso tener un momento para ellos mismos y aprender a tocar un instrumento o hacer alfarería.
Y luego suele darse un diálogo más o menos parecido al siguiente:

Ego + resistencia al cambio = fracaso asegurado
24 Feb
2021
Escrito por juancarlos

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por Juan Carlos Valda  – Hace unas semanas recibí la llamada telefónica del gerente de un área estratégica de una muy importante empresa invitándome a acercarme a su oficina para conversar un poco sobre algunos problemas que estaba teniendo en su trabajo.
Cuando ingresé a su despacho, me encontré como suele suceder, con un gerente que supuestamente manejaba todos los hilos de su área con solvencia, conocimiento y experiencia quien me comenzó a contar el estado actual de su gestión para derivar en la preocupación de cómo estaba evolucionando la empresa (o mejor dicho des-evolucionando” si existiera la expresión).  La conversación comenzó a centrarse en todas las dificultades que tenía para poder desenvolverse “bien” en una organización que estaba viviendo de sus éxitos pasados y en la cual, dada su cultura paternalista y verticalista, era “imposible” generar cambios o realizar sugerencias, con lo cual simplemente era transitar el camino de una crónica de una muerte anunciada. (Aclaro: esta persona tiene “llegada” directa al Nro. 1 de la organización, que no es otro que el propio dueño).

Mi deseo para esta Navidad
24 Dic
2019
Escrito por juancarlos

Mi deseo para esta Navidad »

Queridos amigos y amigas
Faltan días, horas casi para terminar el 2019 y normalmente nos acercamos a ese momento del año en que solemos aplicar criterios contables a nuestras vidas. Es decir, buscamos “cerrar” nuestro balance. 
Tratamos de recordar lo bueno (es decir aquello que nos quedó del año, aquellas “ganancias” que tenemos de nuestro lado) y de tener presente lo malo (lo que no querríamos que se vuelva a repetir).  Pensamos en qué cosas tenemos hoy que no teníamos antes (nuestros nuevos activos) y que deudas hemos sumado en el camino (nuestros pasivos) ya sea con nuestros amigos, conocidos, familiares y con nosotros mismos. Pero como en toda contabilidad, sólo reflejamos únicamente aquello que puede traducirse a números (no hay todavía rubros en el balance para los intangibles más que para las marcas) y tampoco se suelen reflejar en ese documento las deudas con nosotros mismos, que además estoy convencido son las más importantes y las que más nos aquejan.
Cuando nos endeudamos con terceros (proveedores, bancos, etc.) solemos hacer un análisis minucioso de cuánto dinero vamos a tomar, a que tasa de interés, durante cuánto tiempo, y fundamentalmente si vamos a generar los recursos para poder cancelar las cuotas sin problemas, verdad?.
Ahora bien, y cuando nos endeudamos con nosotros mismos, con nuestros sueños, con nuestros deseos, con nuestras necesidades, con nuestros tiempos personales, con nuestra calidad de vida y con la que queremos para nuestro núcleo familiar y nuestros seres queridos, ¿qué sucede?.